sábado, 6 de julio de 2013

Sozialstaat

Socialstaat

«Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo si sé por lo que muero: ¡Para que
vuestros hijos sean mejores que vosotros!» Ramiro de Maeztu.

Comenzaré negando la premisa esencial que sostiene falsamente nuestro Estado:
Suele afirmarse en los medios de comunicación que vivimos en un Estado
Democrático. Sin embargo, «en» España no se constituye un Estado Democrático.
Es España la que según nuestra Primera Ley «se constituye en un Estado social y
Democrático» Y así, nuestro Estado no es un estado democrático. Pero lo que es
más, se produce una aberración democrática toda vez que es España la que se
constituye en un Estado y no el Estado el que es constituido en España para
salvaguardar los derechos ciudadanos.

El Estado es una configuración estructural de Ley, marginal de la Nación, en el
sentido de que la Nación; como la propia España, son conceptos preexistentes a
Estado alguno y de aquí la consideración de antidemocrática de nuestra fórmula.
Dado que la Democracia implica el poder que emana de la Nación. Y cómo puede
emanar de la Nación poder alguno si toda ella ha sido constituida inicialmente en
un Estado. Cabría pensar otra cosa si la expresión hubiese sido —En España se
constituye un Estado Democrático.

Un Estado no puede ser democrático y monárquico simultáneamente salvo que en
lo que se haya constituido sea en un camelo en el sentido de discurso
intencionadamente desprovisto de coherencia. Considero además que nuestro
Estado es un estado que implanta por mandato sancionador, ejercido por el
monarca, una forma ideológica polarizada de carácter socialdemócrata.

Los conceptos de «Estado social», «Monarquía social» y «Estado social y
Democrático» son conceptos polarizados ideológicamente. Ningún Estado puede
auto proclamarse democrático cuando manifiesta una ideología política impuesta
desde la propia Constitución, alcanzando ésta a mi parecer el cuerpo de un
auténtico panfleto político sin carácter constitucional que merezca el respeto de
una sociedad que aspira a ser gobernada con la alternancia política subsecuente
y propia de las democracias.

Por si resulta esclarecedor, en cuanto a la consideración de «España como
concepto discutido y discutible», el lexema spn en el fenicio como en el hebreo se
puede leer como saphan (conejos). De modo que cuando hablamos de España
hablamos de un territorio geográfico pero también de sus habitantes o nacionales:
Por eso, Tierra abundante de conejos.

Lorenz von Stein, introduce el Sozialstaat al objeto de evitar la revolución. En su
obra destaca su Historia de los Movimientos Sociales Franceses desde 1789 hasta
el Presente (1850). El hilo conductor del Sozialstaat es la reforma, la reforma
social como vehículo que impedirá el ascenso de las clases sociales de estratos
bajos mediante la revolución a través de la implantación de una «Monarquía
Social».

Se puede deducir de lo expuesto el interés que alberga la monarquía española de
instaurar en España por mandato un Estado Socialdemócrata. Un estado que
persigue de forma prioritaria la perpetuación de la monarquía en un Jardín de las
Hespérides conspicuo mientras siembra semillas de derecho social que serán
diseminadas en el tiempo adecuadamente en pro de evitar el estallido social,
manteniendo así un estatus imperecedero que es contrario por la ausencia de
alternancia al devenir evolutivo natural del hombre.

El Diccionario Enciclopédico Práctico Parramón, define Socialdemocracia como:
Nombre dado a la tendencia ideológica y al conjunto de los partidos políticos que
propugnan una evolución reformista gradual del sistema capitalista, dentro de una
democracia parlamentaria, para llegar a la implantación del socialismo. Si
analizamos cómo se definen políticamente los partidos que se reparten el poder
mayoritariamente en España: PSOE y PP, comprobamos que el primero es sin
duda y así lo expresa en sus propias siglas un partido socialista. El segundo se
auto define desde la segunda mitad de la década de los noventa como una
organización política de Centro reformista, si bien las agrupaciones que le
anteceden también poseen carácter centrista.

Considero que si una formación política en sus estatutos se define como socialista,
pongo por caso, y a lo largo de su trayectoria política va faltando a sus propios
principios hasta terminar desarrollando un modelo político capitalista, no por ese
motivo debemos llamar a este partido, partido de Derecha, sólo porque haya
faltado a sus propios ideales. Seguirá siendo un partido socialista con una
conducta engañosa, pero socialista en definitiva. Ocurre lo mismo con el partido de
Centro reformista.

Manifestar que el PP es la Derecha española, o que es una organización de
Centro Derecha, como es habitual escuchar en los medios, es faltar a la verdad y
engañar a los ciudadanos. Se trata de un partido de Centro reformista y el
reformismo es el instrumento que utiliza la socialdemocracia para la implantación
del socialismo. De manera que el tándem PP-PSOE conforman una verdadera
unidad socialdemócrata estatal, impuesta como ideología política a través de la CE
de 1978.

J.M. Mora

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